Miedo a estar delgado

Todo los pueblos y culturas han dedicado su principal esfuerzo laboral y económico a obtener el suficiente alimento necesario para sobrevivir.  Las hambrunas eran frecuentes, las guerras también, las enfermedades y epidemias devastabaan a la población. En ee escenario las personas rollizas tenían más posibilidades de sobrevivir que las personas mal nutridas o mal alimentadas.

El hombre primitivo relacionaba la obesidad con la fertilidad, en tiempos de Rubens el ideal de mujer bella, era una mujer rolliza, entrada en carnes.

La necesidad pues de guardar la mayor cantidad de nutrientes en el organismo para su uso posterior, ha sido refinada y mejorada a traves de la evolución del ser humano, esta capacidad enormemente valorada en epocas de escasez, en este momento en que tenemos abundancia de alimentos, es nuestra principal fuente de preocupación ya que nos impulsa a engordar.

Sin embargo el miedo a la delgadez todavía esta fuertemente grabada en el incosciente de muchas personas. Es tal vez este temor el que nos lleva a acaparar alimentos, muchos sentimos que si dejamos algo de comida en el plato estamos realizando alguna clase de alto malvado, reforzado quiza por nuestras bien intencionadas y amantisimas madres, que nos decían ” voy a tener que tirar la comida y los niños en africa pasando hambre, tirar la comida es pecado, no te lo comes con todo el cariño que te lo he hecho” y cosas similares que han reforzado en nuestro inconsciente un respeto casi místico hacia los alimentos.

En el caso de España en el que nuestros padres o abuelos todavía recuerdan una guerra y una hambruna posterior en la epoca de la postguerra, hacen que estas ideas y este temor a no tener que comer todavía este fuertemente arraigado en nosotros.

En muchos casos para poder vencer este condicionamiento hace falta realizar una emancipación psicologica de nuestros padres, es decir tener nuestras propias metas con valores morales no copiados de los demas sino que emanen de nustra propia  consciencia.